sábado, 20 de agosto de 2011

Cosas...



Dedicado a


una persona especial y... omnipresente


Por donde se va a Bustiello?

Grito...

Despues de 48 horas tratando de equilibrar mi sentido del equilibrio, y de pastillas hasta el culo, hoy no estaba muy currante yo. Asi, fui y me pedi dos dias de vacaciones. Me monte en el coche y tras comprobar que medio podia conducir... marche a Moreda.
Sentado en la plaza de "mi pueblo" y bajo un sol abrasador, porque en Asturias cuando hace calor...( ya se sabe, aqui mariconaes las menos), me pedi una cerveza tostada y un pincho de pollo. Comí despacio, saboree mi cerveza despacio y en esas estaba cuando me fije en un paisano sentado en el banco frente a mi. Estaba de espaldas, peinaba canas, que es por decirlo de forma literaria, no estaba peinandose alli en plena calle, y hablaba con las palomas. Le calcule en la decena de los 70 y...estaba solo.
Como sera la vida de un hombre solo, me pregunte? y si, dije hombre. Jamas se me ocurrira intentar saber como es la vida de una mujer, ni sola ni acompañada. Me recorrio un aire de tristeza.
Que suerte tengo, me dije.
Despues de recrearme en mi cafe, faltaria mas, marche despacio hacia "mi casa". Fui entre las calles del pueblo camino de la pasarela y justo cuando la cruzaba, a mi paso sobre el rio... un cielo que se habia tornado gris oscuro de pronto, nos regalo un estallido desgarrador. Quise gritar. Pero ese sentimiento de ridiculo que nuestros mayores, al menos los mios, intentaron inculcarnos y lo consiguieron, me lo impidio. Cuando llegue a "mi casa" pense que debia haber gritado. Por alguna extraña razon, aquel grito quedo atrapado dentro de mi alma... y me la estaba desgarrando.
Mis queridas personas amigas...no seias capullos. Cuando necesiteis gritar...hacerlo.

viernes, 19 de agosto de 2011

La locura

Viendo una película, y sin que nada tuviera relación, me vino al recuerdo una charla con un amigo hace muchos años.
Me decía que como sabíamos si estábamos locos o no. Que como podía saber el cuando pasaría esa raya tan sutil que separa, dicen, la cordura de la locura.
Lo bueno que tenia mi amigo es que el mismo se respondía siempre. Y menos mal, porque a pesar de lo vanidosos que somos, ninguno es capaz de responder a las preguntas de otros.
Quedó un rato perdido, fumando cigarro tras cigarro y de pronto se levanto y me miro.
Ya sé, dijo, cuando se llega a la locura. Cuando ya no queda a nadie a quien culpar de nuestras torpezas, de nuestros fracasos, de muestras miserias. Cuando solo queda que culparnos a nosotros. Entonces, ya no hay marcha atrás. Entonces se cruza esa línea y ya esto todo perdido.

Por cierto… hace años que no se de el.

jueves, 18 de agosto de 2011

Cuatro normas…para cuando suceda

Si estas putas cervicales me dejan pensar con un mínimo de coherencia… voy a establecer las normas de obligado cumplimiento para cuando suceda. Porque sucede, vaya si sucede. Y afortunadamente. Nada más aburrido que la eternidad

Articulo 1º.- Nada de andar mareando de un sitio a otro. De donde suceda, directamente al horno. Para nada os quiero inquietos deseando salir a fumar y haciendo como estáis tremendamente compungidos.

Articulo 2º.- Para aquellos que cuando pudieron, no tuvieron el coraje de decirme “eres un cabrón”, que se jodan. Las cenizas son sordas.
Para aquellos que no me supieron mirar a los ojos a decirme “has llenado al menos un instante de mi vida”…se siente. Así aprenderéis a hacer las cosas en su momento

Articulo 3º.- Podéis hacer con mis cenizas lo que os plazca, menos mearos en ellas. Si así lo hicierais, invocare al dios del viento y os llenare los ojitos… de mi

Y así, en pleno uso de mis facultades mentales… todo lo pleno que puedo y con todas las facultades de que soy capaz…
Y para que conste ante quien proceda
Firmo la presente en el mismo instante y el lugar justo donde suceda.

Ni se os ocurra contravenir estas normas. De hacerlo, volveré y os someteré al más cruel de los castigos. Tod@s y cada un@ de vosotr@s será dotad@ de la facultad de escuchar todo lo que sobre el/ella se dice en todo momento y por cualquier persona.

miércoles, 17 de agosto de 2011

El espejo

Desde que tenia uso de razón, todos los días, absolutamente todos los días, se miraba al espejo tres veces. Al levantarse, después de comer y antes de ir a la cama
El espejo era la confirmación de que estaba vivo. El espejo reflejaba su imagen, lo que su imagen y el a través de ella transmitían.
Así, sabia como había dormido aquella noche. Si se había pasado comiendo ese día y al acabar la jornada, si seguía transmitiendo sensaciones.
Con el tiempo aprendió que aquello de que los ojos son el espejo del alma era cierto. Y desde que lo descubrió, también se miraba en los ojos de los demás.
Me caes de puta pena, podía leer en los ojos de aquel individuo al que saludaba todos los días. Nunca le tuvo rencor. El no sabia que lo que se leía en sus ojos no era sino el reflejo de lo que quien miraba transmitía. Anda que tu a mi…
Sobre todo le gustaba mirar los ojos de las personas queridas. Era necesario comprobar que había reflejos, que se sentían queridas y sus ojos le devolvían las sensaciones que el era capaz de trasmitir
Un día de tantos, al ir a dormir, y como siempre hacia, se miro al espejo.
Sus ojos se abrieron mucho. Su rostro de desencajo.
En el espejo no había nadie. El no estaba en el espejo. El no transmitía nada.
Estaba muerto?
Corrió despavorido. Necesitaba mirarse en los ojos de ella.
Nada. No había nada. No había imagen.
No trasmitía sensaciones. Los ojos no podían devolverle nada.
Estaba muerto.