sábado, 12 de noviembre de 2011

Papá estado (o historia de un lapsus)



Este día, que diría un  asturiano, mientras me afeitaba (lo odio) escuchaba en la Ser a una locutora de Gijón. Decía que deberían creas puestos de funcionarios que fueran planchando por las casas, por supuesto pagados por el estado.
Me resulta curioso el concepto de “estado” que aún tienen  muchas personas, incluidas personas de los medios que deberían cuidar esas cosas. Hablamos del estado como si fuera una cosa ajena, un generador de dinero. Y es que, como no vemos salir el dinero que maneja el estado de nuestros bolsillos, como nadie viene a pedirnos directamente ese dinero…pensamos que sale así, de la nada.
Pensaba por un instante que sucedería si de pronto dejáramos de pagar impuestos. Costaría mucho menos el tabaco, la gasolina, el cine, cobraríamos más porque no habría retenciones, etc, etc.
De pronto alguien se pone malo, y las gentes del pueblo piensan… deberíamos tener un médico que nos cuidara a todos. Vale, dice el estado. Yo os, lo mando pero  lo pagáis de vuestro bolsillo. Y así, cada mes, las gentes de pueblo se reúnen y “de su bolsillo” le pagan al médico.
Un día, las gentes de pueblo vecino no pudieron venir porque el rio estaba muy crecido. Nos vendría bien un puente, se dijeron. Vale, dijo el estado. Yo os mando quien lo construya, pero lo pagáis vosotros. Y así, las gentes de los dos pueblos, cuando el puente se terminó, sacaron de “sus bolsillos” el dinero que a cada uno le tocaba pagar y pagaron el puente.
A que así daríamos valor al “dinero público”?.
Pues sabéis? Hubo un tiempo en que era así, hasta que… alguien invento el Estado.
Siempre dije que algunos estaban mejor ciegos de orujo.

Abajo el estado. Viva la autogestión.


Por cierto, el comentarista deportivo de la Ser estuvo rápido y dijo…oye, el estado somos todos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario