domingo, 18 de octubre de 2009

Cine, cine, cine... mas cine por favor (III)


-Con quien hablas?
-Con ellos
-Ellos?
Si ellos. No los veis?. Están ahí, sentados en sus butacas, mirándonos...


Ellos. Pobrin. Si de verdad pudiera ver la sala y comprobar que “ellos” eramos dos personas. Solo dos personas en aquella enorme sala. Y cada uno en una punta. Debe ser lo que tiene ir al cine un martes a las 6 de la tarde. Si llega a saber que eramos dos... se suicida de nuevo

Evitar La Calzada era siempre mi objetivo. Aquella puta rotonda me la tenia jurada. Le daba vueltas, y vueltas. Salia y por mucho que intentara otra cosa, siempre terminaba en ella.
Pero si quería ir a ver la nueva de Woody Allen no tenia mas remedio que hacerlo en los Cines Yelmo, de La Calzada. Alguien me dijo... vete por Tremañes, das mas vuelta pero sales derecho. Y así fue, y de paso comprobé que he de ir a la Campa Torres, para hacer unas tomas de Gijón que no tengo aun.

-UNA, lo dije bien claro y mirando a los ojos a la taquillera, una entrada para Si la cosa funciona.
Y funciono. Ni me miro, ni le pareció mal que fuera solo. Es mas, creo que le daba igual.

Si os fijáis, aun no he hablado del mito de las salas de cine: las palomitas!!!! pues bien. Me niego a pagar 6 euros por unas palomitas. Queda claro?

Que si me vi reflejado en algún momento de la peli? Si.
Que si me divertí? Si.
Que si me pareció entrañable, simpática, dulce, loca, sutil, descarada, ácida?
Si... si.. si

En resumen:Woody Allen en su mejor epoca.

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