sábado, 17 de octubre de 2009

Monty y el amor (Basado en un hecho real)

Yo viajo poco, y me refiero a salir de España. Para eso tengo a mi amigo que lo hace por el y por mi. No para. Al regreso de su ultima escapada, esta vez a Tailandia, apareció en casa antes de haber pasado por la suya.
-me echabas de menos?. O allí no había buena cerveza y has llegado con mono de las mías?

Mientras hablaba ya tenia abiertas dos Paulanner bien frías, en sus correspondientes vasos y por supuesto, muy bien servidas. El, mi amigo, rebuscaba en una maleta hasta que saco una caja de tamaño mediano que me entrego.

-Bua!!!! un regalo de lejanas tierras. Es hierba tailandesa?

-Mira, yo se que tu no crees en mariconadas, pero no pude resistirme a traerlo. Aquí tienes. Todo tuyo

Abrí la caja y lo mire

-Un oso de peluche. Me has traído de Tailandia UN OSO DE PELUCHE. Es una forma sutil de decirme que no debo seguir durmiendo solo?

-No pienso comentar mucho. Tu solo hazle un gesto de cariño, un mimo... bésalo coño!!!!

Si hubiera vuelto de Colombia, ya tenia seguro el motivo de su viaje, aunque claro, en Tailandia también podía haberse puesto hasta el culo. Pero no, su tono de voz era...normal?

-Que lo bese. Que le haga un mimo. Quieres que le haga un mimo a mi recién estrenado osito de peluche. Que digo osito...esto es... es. Que coño es esto Arturo?

- Quieres besarlo?
Que podía perder. Era tan fácil a veces hacer feliz a mi amigo. Así, tome aquella cosa en mis manos y lo bese
- JODER!!!!
Casi se me cae de las mano. Me quede frió, mirando aquella cosa. Aquella “cosa” había temblado, emitió como un susurro. Estaba...vivo?

-Arturo...dime que es esto.

- No lo se Ernesto. Solo se que si lo mimas, si lo quieres, si le das...amor, el crece.
-Crece. Quieres decir que va creciendo, que se alimenta de amor. Si?
-Bueno, eso me han dicho. No, no es que se alimente de amor. Come de todo, de todo, como tu. Pero el amor le hace crecer.

El resto de la visita fue usado en degustar las cervezas y hablar en términos generales de su viaje. Nunca entraba en detalles ni yo se los pedía. Era mi amigo. Bastaba con lo que el quisiera contarme.
Arturo marcho, yo recogí un poco la cocina, fregué los vasos, disfrute de una ducha tibia y me metí en la cama. Al apagar la luz escuche de nuevo el susurro. Monty!!!. me he dejado a Monty en el sofá. Salte de la cama y fui por el. De vuelta a la cama, con Monty en brazos, me sorprendí pensando sobre si estaba volviéndome loco. Que coño hacia yo saltando de la cama para no dejar a un “bicho” de peluche solo en el sofá?
Lo cierto es que a pesar de mis escepticismo, de mi falta de fantasía, acosté a Monty junto a mi y... le di un beso.
-Buenas noches Monty
Cuando desperté tuve que separar a Monty de mi cuello. Estaba “abrazado” ami. Era cálido, suave y...feo!!! Era feo de cojones, pero tenia algo que lo hacia fácil de querer.
Si, decididamente estas volviéndote loco Ernesto. Pero que mas da. Acaso no lo has estado siempre un poco. Que sea por lo menos con motivo. Termine de afeitarme, eso que tanto odio, y prepare un desayuno. Un desayuno para DOS. Y vaya si come de todo el tal Monty, y en que cantidades. Y no. no me pidáis que lo describa, porque no seria capaz. Imaginaros un... un bicho de peluche, eso es. Feo, con unos ojos llenos de luz. OJOS!!! Monty tenia ojos, y me miraba. No me había dado cuenta. Desde que despertó, miraba toda la casa, me seguía, me miraba sin perder detalle. Aquellos ojos miraban mas allá de lo permitido, era como si me desnudara por dentro. Miraba mi alma.
-Monty, he de marchar a trabajar. Te diría que puedes salir, pero sinceramente, no respondo de la reacción de quien te vea. El resto de los humanos aun se creen cuerdos y no te “creerán”, no se creerán que eres lo que ... lo que quiera que seas.

Monty no hablaba, o al menos aun no. A saber de lo que era capaz mi nuevo compañero. Pero entendía y me hacia saber con su mirada y sus gestos que entendía. Quedo tumbado en el sofá, relajado.


-Joder Monty!!! has vaciado el frigo? Que has comido chico?.. estas mas gordo. Estas.. creciendo?

Todo aquello no podía ser si no un sueño tipo matrix, pero lo cierto mis queridos lectores es que Monty “crecía”, y lo hacia a cada beso, a cada mimo, a cada gesto de amor hacia el. Y lo que al principio fue algo tan hermoso como demostrarme, y de forma visual, que era capaz de amar, pronto empezó a ser un pequeño problema.
-Monty, ya no cabemos en la cama los dos. No te preocupes, yo pongo un sofá cama aquí, junto a la grande y así seguimos estando juntos.

Pero en muy poco tiempo Monty no solo no cabía en la cama. No cabía casi en la cocina, a duras penas podía salir por la puerta. Había que dar una solución a aquello. Y me puse manos a la obra. Nunca mejor dicho lo de obra. Hice un anexo a la casa con una puerta especial en medidas, una cama especial para los dos, una mesa adecuada a su tamaño a la que yo tenia que acceder casi con escalera y todo un sin fin de reformas. Mis ahorros de mucho tiempo se fueron con el amor ha Monty.
Pero el crecía. Yo le amaba y el crecía. Y cuanto mas le amaba, mas brillantes eran sus ojos, mas entrañable su mirada y mas deseaba amarlo.
Y el mas crecía!!!!
Entre ir adecuando el hábitat para Monty y la compra en el super, el sueldo apenas llegaba a día 20. Empece a hacer horas extras. Salia de casa a las 7 de la mañana y volvia a veces pasadas las once de la noche. Una noche, al regresar derrotado de un día duro de cojones... Monty me miro suplicando una caricia.
-Monty, perdona pero no estoy para caricias. No me tengo en pie. Siento que me hayas esperado para cenar. Yo no cenare. Solo quiero dormir. Hasta mañana.
Mi ritmo de trabajo era cada vez mas frenético, mas y mas horas. Llegue a pasar la noche en una sala donde trabajaba, solo para poder dormir un rato.
Cuando duro aquello? No lo se. Pero desperté de aquella pesadilla cuando una noche al llegar a casa descubrí sobre el sofá lo que parecían restos de un oso de peluche.
Monty había “desaparecido”. Igual que creció por mi amor, mi desamor al tener que trabajar todo el día para poder acomodar casi día a día su hábitat y comprar alimentos para los dos, le había hecho desaparecer.

Moraleja... no hay dios que entienda esto del amor.

Nota del autor.- Historia basada en un hecho real, si. En el nuevo anuncio de no se que coche :)

No hay comentarios:

Publicar un comentario